Detrás de la cámara

Mi historia con la fotografía no empezó en una escuela ni con un manual técnico, sino de niño, contagiado por la pasión de mi tío y mi primo. Aquellos primeros pasos me enseñaron a mirar el mundo de otra manera: no para ver lo evidente, sino para buscar la historia que hay detrás.

Con los años, esa curiosidad infantil se convirtió en mucho más que pasión. Hoy me especializo en fotografía deportiva y taurina, dos mundos vibrantes donde el tiempo vuela y cada segundo cuenta. Lo que verdaderamente me mueve en cada sesión o evento no es solo registrar la acción principal, sino capturar lo imperceptible: un detalle, una emoción contenida, el rigor de la composición o esa estética precisa que solo dura una fracción de segundo.

Cómo trabajo

Me considero un fotógrafo cercano en el trato personal pero invisible durante el trabajo. Me gusta pasar desapercibido entre la multitud y atrapar la autenticidad del momento sin alterar lo que sucede.

Cuando no estoy con la cámara en la mano, me encontrarás compartiendo lo que sé —pues la docencia es mi profesión principal—, disfrutando de un buen café y dejando que la buena música marque el ritmo de mis días.

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